Tratamiento de la escoliosis en R.P.G. Prof. Klgo. Ph. Souchard

por Philippe Souchard  Creador del Método RPG http://www.rpg-souchard.com

Artículo publicado en el Boletín Francés Nº 56, Diciembre 1996 (especial escoliosis). Traducido por Susana Cobas y Jacqueline Bronstein.

Las posturas:

Las dos posturas que hacemos en una sesión de RPG dependen del cuadro de “elección de posturas”.  Esta elección debe hacerse en cada sesión.  En la medida de lo posible es conveniente hacer una postura en descarga (decúbito dorsal) que permite un mejor “modelaje” manual y una postura en carga para una mejor propioceptividad.

La rana al piso, la rana en el aire, la postura de sentada, y la postura de pie en el medio son las más adaptadas a la escoliosis.

Excepcionalmente se hace la postura de pie inclinada hacia delante.

Las posturas aceptadas, son siempre con cierre de brazos, la abertura de los brazos dependerá del test de reequilibración.

Tracción axial:

Es esencial.  Los músculos de la estática están ubicados siguiendo una dirección que es en un 90% longitudinal (en particular los espinales), por lo tanto, la corrección debe ser 90% de tracción axial, sea cual fuere la importancia de las desviaciones laterales.  En las posturas en decúbito el bombeo a nivel dorsal, del sacro o de la nuca tiene que ser los suficientemente prolongado para llegar a una decoaptación articular y a la puesta en tensión de los músculos deseados.  El desarrollo de la sensibilidad manual es fundamental.  En caso de adolescentes de poco peso, en las posturas en descarga no se pone la toalla y hacemos apoyar el borde posterior del occipital en la extremidad de la camilla.

Un rollo de goma espuma de aislamiento de los tubos de aire acondicionado asegura una apoyo confortable (dibujo 1).

Tratamiento rana al piso y en el aire.  Corrección de las escoliosis, piloteo del centro:

  • El tratamiento empieza con la ubicación exacta de las cuñas de des-rotación y por el apoyo occipital del paciente en el borde de la camilla.  (dibujo 2)
  • El piloteo de la espiración al principio de la sesión es esencial, condiciona la capacidad del paciente para mantener las correcciones.  Los puntos de espiración a nivel de la zona 1 en caso de lordosis dorsal, en la zona número 2 oblicuo mayor para corregir la convexidad dorsal o dorso-lumbar, son en general indispensables.  Hay que recordar que la participación del paciente no tiene interés, sino se acompaña de una intención finalizada: recrear la cifosis dorsal, des-latero-flexionar y des-rotar la curva dorsal.
  • Las primeras insistencias manuales del terapeuta durante la espiración permiten las primera correcciones de las curvas a nivel dorsal. (dibujo 3)
  • La tracción axial.  Debe ser siempre más importante y más constante que las correcciones laterales o en des-rotación. Empieza por el bombeo de las dorsales y la atracción de la nuca.  (dibujo 4)

 

  • Sigue por el bombeo asimétrico del sacro. Ahí también la tracción axial representa un 90% de la corrección y la des-latero-flexión y la des-rotación de las vértebras lumbares representa un 10%.  El ala iliaca del lado de la convexidad se apoya sobre las cuñas cuya altura se eligió durante la reequilibración.  (dibujo 5 y 6)
  • Identificación de las correspondencias. La corrección de cada curva ha creado sus propias compensaciones. Es conveniente acordarse de ellas cuando se las corrige para mantener la curva que corre el riesgo de perder su corrección inicial.
  • Corrección de la cabeza y del cuello.  Hay que llevar tanto uno como el otro al eje. En ausencia de lesión cervical no es necesario hacer una contra-corrección.  La re-ubicación de la nuca y del cuello afecta particularmente la convexidad dorsal.
  • Corrección de hombros y de brazos.  Hay que recordar que en la postura de brazos juntos, la corrección de la elevación, el enrollamiento de cada hombro y la re-aducción del brazo agrava la concavidad escoliótica del mismo lado.  En la postura brazos separados, son las convexidades las que se ven afectadas por la progresión hacia la abducción.
  • La des-rotación de la pelvis. En caso de gran rotación lumbar es sin duda la corrección más delicada a realizar.  Hay que mantener con una mano la des-rotación lumbar mientras que la otra hace una des-rotación inversa al nivel de la pelvis apoyando sobre el ala iliaca (dibujo 7). Las cuñas situadas debajo del ala ilíacas del lado de la convexidad deben ser sacadas de una manera muy progresiva. Es excepcional que se puedan sacar más de dos espesores (1 cm) durante una sola postura.
  • Los miembros inferiores en la postura rana en el piso.  Después de poner las cuñas debajo del ala iliaca es normal que haya una asimetría en la abertura de las rodillas. Pero es esencial verificar que ésta última tenga relación con la rotación de la pelvis, en caso contrario existe además una retracción asimétrica de los aductores que habrá que corregir con una contracción excéntrica.

Armonización:

  • Hay que tener siempre presente en la mente estos dos principios fundamentales en orden de importancia:

Insistir sobre lo que está más atrasado en la progresión;

Insistir más en especial en los puntos estimados esenciales cuando hicimos el cuadro de elección de postura al comienzo de la sesión.

  • Las compensaciones. Si la corrección inicial de la escoliosis estuvo bien hecha, las compensaciones serán considerables: cabeza en giro de avión o esterno, hombros enrollados y levantados, rotación de la pelvis, eventual asimetría de los miembros inferiores.
  • Mantenimiento de las correcciones de la escoliosis.  Se hace alternando trabajo pasivo con la intervención de nuestras manos y el trabajo activo con la contracción sectorial de los abdominales del paciente a nivel torácico.  En caso de una importante escoliosis lumbar, desgraciadamente la contracción del oblicuo menor del lado de la convexidad es insuficiente para mantener la corrección.  Su inserción superior está situada a nivel de las cuatro últimas costillas, su acción sólo es realmente eficaz a nivel de las vértebras D9, D10, D11, D12.  Por lo tanto, hay que mantener con una mano la des-latero-flexión y la des-rotación lumbar mientras que la otra mano insiste sobre la des-latero-flexión y la des-rotación inversa de la pelvis, mientras que el paciente se encarga de mantener la corrección de la escoliosis dorsal con el tiempo número dos oblicuo mayor. (dibujo7)
  • Las tracciones axiales del occipital y del sacro, así como los bombeos deberán renovarse tantas veces como haga falta para garantizar que todas las correcciones se hagan siempre en tensión.

El progreso homeopático de las extremidades:

Lo ideal sería suprimir todas las compensaciones sin perder la corrección de la escoliosis.

En realidad hay que acordarse de que la intención primordial es la corrección de la escoliosis y que al final de la postura es mejor estar atrasado al nivel de las compensaciones.

El final del estiramiento de las piernas es particularmente peligroso para la escoliosis lumbar por la tracción que ejerce el psoas-ilíaco.  Para corregir la latero-flexión lumbar, el bombeo asimétrico del sacro tiene como efecto acortar la distancia desde el borde superior del ala iliaca de la convexidad hasta la 12º costilla.  Por lo tanto hay que estirar el cuadrado lumbar, bajando poco a poco, con la mano el ala ilíaca y al mismo tiempo mantener con la otra mano la convexidad lumbar.  (dibujo 8)

Al final de la rana al piso, muchas veces vemos una abeducción del muslo del lado de la convexidad.  Es la prueba que el piramidal y el tensor de la fascia lata están acortados.  Habrá que “readucir” el muslo contra-resistencia sin dejar que suba el iliaco y sin perder el control manual de la des-latero-flexión (dibujo 9).

  • En la postura de rana en el aire también el bombeo asimétrico del sacro y la ubicación de las cuñas debajo del iliaco de la convexidad inclinan lateralmente los miembros inferiores. Es conveniente que vuelvan al eje poco a poco, manteniendo manualmente la corrección de des-rotación lumbar. (dibujo 10)

La corrección del ala iliaca del lado de la convexidad es la misma que en la postura de rana en el piso.  Una insistencia particular con la flexión de la coxo-femoral es muy a menudo necesaria.

En la rana en el aire existe una tensión mayor de los músculos espinales, habrá que insistir más con el tiempo 1 para mantener la delordosis dorsal.

Al final de la extensión de las rodillas, será necesario fijarse en el nivel de los maléolos.

Las pistas:

Toda escoliosis tiene una o varias causas;  que éstas causas hayan sido determinadas o no durante el examen, no implica que todo comportamiento particular que aparezca durante la postura no deba ser analizado, verificado y corregido.

Hay que tener siempre el espíritu “se presume culpable”, aunque luego haya que abandonar una pista por falta de pruebas.

No se olviden nunca que la frase “sólo creo lo que veo”, puede invertirse  y decir “sólo veo lo que creo”.

Tratamiento con la postura sentada y de pie en el medio.  Ubicación en el comienzo de la postura:

  • Las posturas comienzan por la ubicación debajo del isquion o debajo del pie correspondiente a la convexidad de la latero-flexión lumbar, de cuñas necesarias para la corrección de la latero-flexión.  (dibujos 11 y 12).

En la postura de pie en el medio y en los casos de una muy importante escoliosis lumbar, es a veces necesaria la abeducción del miembro inferior del lado de la convexidad para lograr un buen comienzo de corrección de la latero-flexión lumbar.

En esta postura, la ubicación de los pies es fundamental.  Estos deben estar en “V” fisiológica de 30º.  Si se trata de un pie cavo, habrá que hacer primero las maniobras de los pies.  Los ensayos necesarios para lograr mantener la buena posición de los pies es indispensable:  extensión de los dedos, aducción de los maléolos, abeducción del 5º dedo.  No habrá que olvidar nunca en esta postura el efecto de la posición de la sub-astragalina.  Una compensación milimétrica en este lugar va a generar modificaciones centimétricas en la parte superior del cuerpo.

Corrección de la escoliosis.  Piloteo del centro:

  • El aprendizaje comienza con el tiempo 1 de la espiración, es decir de la parte alta del tórax.  Esto es sobre todo importante en la postura sentada que necesita más corrección de la lordosis dorsal (caso de la escoliosis llamada “esencial”).

Hay que ensayar la corrección del tiempo número 2 (oblicuo mayor ) para las escoliosis dorsales, y  del tiempo número 2 (oblicuo menor) para la curva lumbar si éste resulta eficaz.

El paciente debe “visualizar” la intención de la corrección y ser capaz de reproducirla antes de continuar con la postura.

Siempre será preferible comenzar la sesión por posturas en descarga, pero si nuestra elección nos lleva a posturas de carga, solamente será necesario hacer “puntos de inspiración” en posición acostada antes de hacer la postura sentada o de pie en el medio

  • La tracción axial. Es realmente excepcional que el apoyo manual pueda hacerse directamente a nivel occipital. Primero hay que estirar la región lumbar, luego lumbar y dorsal, y finalmente lumbar, dorsal y cervical.  La manualidad del RPGista es fundamental y necesaria.  Se debe traccionar progresivamente en profundidad y no se debe frotar la piel.  Cuando hay cambio de manos debe hacerse sin soltar jamás el apoyo.

La tracción será siempre de 90% en el eje y es necesario recordar todo el tiempo que la posición de pie en el medio no tiene interés si hay pérdida del equilibrio.  Cualquiera sea el caso, hiperlordosis o inversión lumbar, al comienzo de la postura hay que llevar el pubis hacia delante. Si se trata de una inversión, la extensión de los muslos en des-rotación externa, será la que aspire poco a poco la columna lumbar hacia delante y recreará la lordosis fisiológica.

  • En la postura sentada los talones pueden ubicarse más abajo que la pelvis, lo hacemos en aquellos casos en los que tengamos dificultades para corregir la cifosis lumbar.
  • En los casos de escoliosis doble mayor, es raro que los pacientes sean capaces de efectuar en la misma espiración el tiempo 1, luego el tiempo 2 oblicuo mayor y finalmente el tiempo 2 oblicuo menor.  Por éste motivo es necesario hacer apoyos manuales en la zona dorsal en el momento del esfuerzo del tiempo 2 oblicuo menor, o en el nivel lumbar cuando están manteniendo la corrección dorsal por el oblicuo mayor.  La alternancia, si es posible, permite utilizar al máximo el interés propioceptivo de esta posturas.  (dibujo 12)

Armonización:

Se hace siguiendo las mismas reglas;  la preocupación constante será la de mantener el peso en el medio de los dos pies en la posición de pie y un apoyo igual de los dos isquiones en la posición sentada.

  •    Cabeza y cuello.  Tanto uno como el otro deben estar ubicados en el eje sin contra-corrección.
  •    En ambas posturas, las cuñas deben suprimirse muy progresivamente.
  •    De pie en el medio, si la abeducción de la pierna del lado de la escoliosis lumbar era indispensable al comienzo de la postura, ella debe ser recolocada en el eje a un ritmo homeopático y sin relajar la corrección de la escoliosis lumbar.
  •    En las posturas las des-rotaciones inversas de la escoliosis lumbar y de la pelvis son difíciles y necesitan de nuestra mayor atención.
  •    El enrollamiento y la elevación de los hombros se corrigen progresivamente.
  •    En la postura sentada hay que (si es posible) juntar completamente las rodillas en posición flexionada antes de ir hacia la extensión de los mismos.  Esto permite una mejor corrección de los pelvitrocantereos.  La corrección de la convexidad de la escoliosis lumbar debe ser perfecta durante toda la operación.  (dibujo 13)
  • Al terminar la extensión de las piernas (si ello es posible) hay que mirar el nivel de los maléolos.  En todos los casos hay que insistir sobre la flexión coxo-femoral.

Las pistas:

En éstas posturas las pistas deben ser la preocupación constante del terapeuta. Ya que finalmente, el descubrimiento y la resolución de la causa de la escoliosis será lo que marcará la diferencia entre un resultado modesto y honesto o bien un resultado espectacular en el tratamiento de la misma.

Las integraciones:

Pseudo-paradojalmente cuánto más espectacular sea el resultado de una sesión, mayor será el riesgo de no aceptación de la corrección por el esquema corporal de nuestro paciente. Las posturas encarga son más necesarias que nunca.  Al final de la sesión hay que hacer integraciones (ver boletín Nº 51 y Nº 52).