Respiración, puesta en tensión y globalidad. Lic. Mabel Rochwerger

¿Por qué en RPG trabajamos constantemente con la respiración?  ¿Qué nos lleva a observar por ejemplo un bloqueo inspiratorio alto en una persona que nos consulta por una hernia lumbar?  O  ¿Porqué ponemos a respirar a alguien que viene con un dolor de rodilla?

Para contestar estas preguntas vamos a revisar ciertos conceptos de la mecánica respiratoria desde el punto de vista de la RPG, su relación con las cadenas musculares y el modo en que se vincula con la totalidad de la organización músculo-esquelética, es decir con la postura.

En la respiración de pequeña amplitud, la respiración automática, llamada corriente, sólo la inspiración es activa:  el diafragma se contrae, desciende su centro frénico y eleva muy débilmente las costillas bajas;  luego su relajación permite la salida del aire, es decir pasivamente.

Cada vez que necesitamos aumentar el volumen respiratorio para que haya mayor intercambio gaseoso, por ejemplo por un esfuerzo, para el ejercicio, por una emoción, etc., deberemos comenzar por una contracción más vigorosa del diafragma y según la necesidad vamos a hacer entrar en juego a la musculatura accesoria.  Recordamos los músculos inspiradores accesorios:  esternocleidomastoideo, escalenos, espinales, intercostales, pectorales mayor y menor, serrato mayor, dorsal ancho.  Me refiero también, por supuesto a la respiración de mediana o gran amplitud.

¿Cómo hacer para que este refuerzo de actividad inspiratoria tenga una espiración equivalente, o sea que no permanezcamos en una posición torácica inspiratoria, sino que reencontremos el punto de equilibrio en forma sistemática?

  1. El tono muscular debería estar igualmente repartido entre inspiradores y espiradores, cosa que no sucede, ya que los músculos inspiradores son a su vez los suspensores del tórax, por lo tanto tienen una importante función estática, son músculos tónicos.  En cambio, los abdominales son músculos de la dinámica, por lo tanto no puede ser igual el tono entre ambos grupos musculares.
  2. Otra opción sería la de realizar una contracción luego de cada espiración, cosa que sólo se verifica en la espiración forzada.  Además no tenemos músculos espiradores que cubran todo el territorio costal:  no hay espirador de gran amplitud en las 3 primeras costillas … (garantía del aire residual:  escalenos).

Por lo tanto si queremos aumentar el intercambio gaseoso y aumentar el volumen de aire, lo haremos gracias a un refuerzo de los inspiradores, que como el resto de los músculos tónicos del cuerpo van a evolucionar hacia la hipertonía, la falta de flexibilidad, el acortamiento.

Llegado un momento, entonces todos estamos condenados a cierta rigidez de nuestros músculos inspiradores, volviendo así más difícil la salida del aire.

El equilibrio inspiración-espiración se encuentra desfasado hacia la inspiración, con las consiguientes consecuencias funcionales:

  • Estiramiento y relajación de la cincha abdominal;
  • Disminución del aire espirado;
  • Disminución de la amplitud inspiratoria total (músculos inspiradores bloqueados en inspiración);
  • Aceleración de la frecuencia respiratoria en el esfuerzo (para garantizar el mismo volumen de aire para intercambio de gases);
  • Uso de los músculos accesorios de la inspiración aún en respiración de pequeña amplitud.

Todas estas condiciones provocan cada vez más acortamiento de los músculos inspiradores:  un músculo que se contrae menos puede relajarse menos.  Pero estos inspiradores deben continuar cumpliendo con una función vital, hegemónica, primaria:  inspirar, por lo tanto se instala lo que Philippe Souchard denomina espiral mórbida.  Sólo una terapia global espiratoria podrá corregir esta evolución.

Veamos cómo se manifiestan estos acortamientos en los distintos tipos morfológicos:

Podemos representarnos la columna vertebral y los músculos espinales por un lado y la fascia cervico-tóraco-abdomino-pelviana y el diafragma por el otro como un arco y la cuerda del arco.  Los pilares del diafragma serían los tensores de la cuerda.

Un acortamiento de la fascia cervico-tóraco-diafragmática, denominada “tensor del diafragma”, conjuntamente con un diafragma hipertónico va a provocar;  una hiperlordosis diafragmática, una nuca corta con cabeza ante-pulsada, dos zonas hiperlordóticas que van a provocar un acortamiento de los espinales.

Igualmente una hipertonía de los espinales lumbares y cervicales va a producir una lordosis lumbar y cervical, lo que va a llevar a un acortamiento de la cuerda y de su tensor. Un acortamiento de los espinales dorsales impide la cifosis dorsal fisiológica, creando un dorso plano, si NO está asociado a nuca corta o a hiperlordosis diafragmática, el sujeto tendrá su tendón tirado hacia arriba, ascendido y bloqueando su centro frénico.

En estos dos casos, hay retracción del sistema muscular inspiratorio, y la presencia o ausencia de cifosis dorsal sólo habla de distintos modos de expresión de lo mismos: desfasaje hacia la inspiración, bloqueo inspiratorio, ya sea en una morfología de retracción más anterior (en el primer ejemplo) o más posterior (en el segundo).

Por lo tanto estamos diciendo de la necesidad de trabajar la respiración en cada una de las familias de posturas, es decir SIEMPRE trabajaremos con la respiración, cualquiera sea el trastorno del que se trate.

Además sabemos que un músculo rígido atrae su inserción más móvil hacia la mas fija.

Es así que observamos personas que con una retracción de inspiradores, más que elevar sus costillas exageradamente, van a enrollar sus hombros (acción de los pectorales, del serrato mayor y el dorsal ancho);  o van a llevar su cabeza hacia delante (ECOM y escalenos) más que elevar sus primeras costillas.

Cada vez que queramos corregir esta antepulsión de la cabeza, el sujeto va a bloquear su tórax en inspiración por los escalenos, ECOM y diafragma, ya que estaremos reteniendo el “tendón del diafragma” o si intentamos descargar sus hombros y corregir la posición de sus omóplatos o de-lordosar su zona tóraco-lumbar va a bloquearse, porque estamos estirando los pilares del diafragma, lo que bloquea el centro frénico y las últimas seis costillas.

Vemos que toda maniobra de corrección, ya sea cervical, dorsal o lumbar, hombros, etc., “molesta”, tira de la cadena inspiratoria o sino bloquea al sujeto y le impide respirar.

Por lo tanto serán necesarias posturas que para ser efectivas vigilen la relajación de la espiración, debemos llevar al sujeto hacia la espiración cada vez más profunda para hacer relajar los músculos inspiradores.  Iremos a insistir sobre el grupo muscular inspirador más retraído en función de su particular fisiopatología, tal como lo hacemos con cualquier músculo estático que nos muestra su rigidez dentro del seno de la cadena a la cual pertenece y en la postura que hayamos elegido para el tratamiento.

Trabajamos con las posturas creando un campo cerrado de tensión de estiramiento.  En tanto es un campo cerrado aparecerán las compensaciones. Un músculo que sometido a un estiramiento durante un tiempo, es solicitado en contracción isométrica, aumenta el número de sarcómeros, estira el tejido conectivo y baja su tono, disminuye su resistencia a favor de un aumento de su fuerza activa (que es nuestro objetivo a lograr).  Pero además cada músculo retraído, dada la oblicuidad de sus inserciones, al ponerlo en tensión en un plano, provocará la desalineación (torsión) de los huesos en los que se inserta, buscando recuperar en una fisiología lo que le han tomado en la otra. Para evitar esta situación normalizamos la posición de estos dos segmentos óseos (sobre el que se inserta este músculo), entonces estaremos tensionando los músculos subyacentes o contiguos, y así sucesivamente.

Por lo tanto esta puesta en tensión nos va llevando en forma cualitativa a la totalidad del trabajo en postura.

¿Por dónde y cómo empezamos?

Primero instalamos la respiración buscando la contracción paradojal isotónica excéntrica del diafragma en espiración, con espiraciones relajadas.

A continuación vamos a la puesta progresiva de la tensión, comenzando por el centro, vale decir la región tóraco-lumbar.  Esta es la zona de entrecruzamiento de las dos cadenas musculares, anterior y posterior, es la zona de entrecruzamiento de las inserciones de los pilares del diafragma, del psoas, de los espinales, del epi-espinoso.

Vamos a llevar todas las inserciones diafragmáticas a una posición de alargamiento (incluida la cuerda del arco) a través de una tracción sobre el occipital tiramos de la fascia cervical, a través de un bombeo del sacro vamos a tirar de los espinales, de los pilares del diafragma y delordosar la hiperlordosis diafragmática, así descendemos las últimas seis costillas que serán sostenidas por el cuadrado lumbar.  En este punto habremos bloqueado el centro frénico y pediremos la salida del aire con un descenso de la parte alta del tórax e inflando el vientre.  Esta espiración voluntaria se realiza gracias al triangular del esternón y al ligamento esterno-pericárdico superior que ejercen una tracción hacia abajo del esternón.

Este es el llamado por Philippe Souchard: 1er tiempo espiratorio. Según el tipo morfológico de nuestro paciente pediremos una actividad isométrica a los abdominales para mantener la posición de las costillas bajas, o especialmente del transverso del abdomen o especialmente del oblicuo menor, siempre según el caso.

La progresión que comienza a partir de esta puesta en tensión es la progresión de la postura, donde se revelan las compensaciones, donde vamos trabajando sobre el hilo de las retracciones, donde aparecen los dolores escondidos, donde vamos en busca de las causas.

Trabajamos EN y CON la tensión muscular para obtener las contracciones excéntricas de los músculos tónicos y para conseguir el estiramiento del tejido conectivo, a través de nuestras tracciones y maniobras manuales y con el trabajo activo del paciente.

La progresión es hacia una posición cada vez de mayor estiramiento de toda la cadena muscular de que se trate, con el objetivo de la perfecta alineación delo segmentos óseos.

O sea, hay un aspecto de simultaneidad, ya que toda la cadena está en tensión.  La postura, es una postura de todo el cuerpo.

El trabajo es global porque es un trabajo simultáneo, vale decir que una sucesión de tratamientos analíticos no constituye un trabajo global.

La tensión de toda la cadena muscular al mismo tiempo, lo simultáneo, nos permite ver las compensaciones, seguir el hilo de las retracciones.  Nos valemos entonces de esta globalidad para tratar aquello que nos está interesando, por ejemplo donde hay un dolor, o allí donde hay rigidez y descubrimos una causa.

Tratar en globalidad no es, pues tratar todo el cuerpo al mismo tiempo, sino valernos de la totalidad de la estructura para atender aquél elemento que la perturba.  Una estructura es una entidad organizada, ordenada y cuyas partes son solidarias, el cuerpo humano es una estructura.

Con la Reeducación Postural Global ponemos en juego la totalidad de la estructura corporal al mismo tiempo, a fin de poder focalizar nuestra intención terapéutica en un momento dado.