Manualidad. Prof. Klgo. Philippe Souchard

Por Philippe Souchard Creador del Método RPG http://www.rpg-souchard.com

“Dame una mano que pueda escribir y dibujar.  Dame dos manos que puedan esculpir y modelar los cuerpos.  Enséñame el solfeo de los músculos y de las articulaciones y con estas manos te haré un cuerpo armonioso y tan bello que asustará a la enfermedad misma”.

1. Escuchar:

La mano que toca el cuerpo del paciente todavía no sabe nada de su dolor.  Tiene que sentir el estado de los tejidos, percibir las tensiones y las contracturas.  Tiene que informarse antes que hacer.

Deformaciones importantes pueden revelar todavía una cierta elasticidad mientras que micro-lesiones no tendrán movilidad.

La mano que tiene la intención de curar debe saber apreciar todos los grados de rigidez y a través de ellos, la importancia de las defensas y del sufrimiento.

1.2 Domesticar:

“Domestícame”, decía el zorro al Principito.  “Habla a mi inconsciente, mi consciente está enfermo”, pide el cuerpo que sufre.  En la mayoría de los caos, los pacientes que piden nuestra ayuda nos tienen confianza.  En este abandono consciente de su parte podríamos llegar a pensar que somos dueños de la situación.

Nada es tan falso!  Todos los mecanismos de defensa son inconscientes.  El cuerpo se defiende contra la enfermedad… y contra la corrección, sobre todo cuando esta última es molesta como es el caso de la Reeducación Postural Global, porque desenterramos causas escondidas.

Por otra parte conocemos el carácter “emotivo” del tono muscular de la parte superior del cuerpo (aparato respiratorio, nuca, hombros).

La mano del terapeuta tendrá más dificultades aún para ser aceptada en estas zonas más sensibles.

Una acción manual demasiado viva, demasiado brusca o a “fortiori” agresiva, tendrá como consecuencia una reacción de defensa y la pérdida de un tiempo valioso igual que un gesto intempestivo asusta al pájaro que queremos domesticar.

1.3 Pedir:

Reeducar es restituir una función que ha sido perdida.  Siguiendo al pie de la letra esta definición, la Reeducación Postural Global, busca no solo devolver la movilidad perdida, sino que, además, va de la consecuencia a las causas de las lesiones, revelando antiguos dolores escondidos.

Sin embargo el rol de los mecanismos de defensas es justamente ocultar estos dolores al precio de compensaciones.

Lo que significa que el sistema consciente de nuestro paciente se revela constantemente por nuestra intervención.

Cómo imaginarse entonces que podamos entrar en los meandros de estas compensaciones sin infinitas precauciones… Sin pedir permiso, siendo nuestra manualidad un elemento primordial de este pedido de permiso.

1.4 Obtener:

Con mucha paciencia y progresión, volvemos a encontrar por fin este dolor original, esta retracción o esta lesión articular, causa de los problemas.

Ha llegado el momento de solucionar el problema desde su origen.  La manualidad tiene aún mayor importancia.

¿Cómo empezar a corregir mientras mantenemos el dolor a un nivel mínimo?

¿Cómo decoaptar y destorcer en profundidad sin que la puesta en tensión global se afloje?

En fin, ¿cómo obtener la relajación y la normalización definitiva del artículo incriminado, meta última de nuestro tratamiento?

En efecto, ¿cómo lograr la adaptación perfecta de nuestra mano a cada situación sin que pongamos a través de nuestros gestos, todo nuestro entusiasmo?

1.5 Soñar:

¿Por qué no soñar con una mano que sea no sólo la prolongación perfecta de nuestra voluntad de terapeuta, sino que también sea suficientemente independiente para que ella misma se adapte a todas las situaciones, que modele sin molestar, que corrija sin dolor?

¿Por qué no soñar con una herramienta perfecta para nosotros terapeutas manuales?

¿Y por qué no trabajar cada día para que este sueño se haga realidad?