Los cuatro niveles de rana al piso. Ft. Alberto Silveira

Por Alberto Silveira Presidente de la SBRPG y profesor adjunto de RPG-Método Souchard

Artículo publicado en la página de la Sociedad Brasilera de RPG. Traducción:  Lic. Andrea Abruzzini

Primer nivel:

El paciente se encuentra con las rodillas flexionadas y los pies en equino. Nos encontramos en el territorio de los músculos aductores pubianos y tibial anterior, o sea, es el momento ideal para que ejerzamos una gran acción terapéutica sobre ellos. Si la problemática del paciente involucra uno o ambos conviene detenerse más tiempo en este nivel, promoviendo un mayor estiramiento de los músculos.  Evite las compensaciones.

Segundo nivel:

El paciente se encuentra con las rodillas extendidas y en rotación externa, los pies en talo con 15º cada uno de apertura, lo que hace unos 30º fisiológicos. Esta vez, nos encontramos en el territorio del músculo psoas-iliaco. Esta es la fase en que podemos ejercer una gran acción sobre el mismo y directamente sobre todas las alteraciones morfológicas y síntomas provenientes de su acortamiento.  Evite las compensaciones inherentes. Mucha atención con la colocación de los pies a 15º/15º, pues ocasionará una rotación interna de los fémures.  En caso que gire los fémures hacia fuera, los pies irán más allá de los 15º/15º grados fisiológicos. En este caso, actúe al mismo tiempo, con fuerzas iguales y en direcciones opuestas.  En este nivel tenemos todas las posibilidades de también actuar sobre el fascia-lata.

 

Tercer nivel:

El paciente se encuentra con las rodillas extendidas, en rotación externa y con gran abducción.  Nos encontramos nuevamente en el territorio de los aductores pubianos, exigiendo al máximo, dentro de la posibilidad del paciente, para poder alcanzar los 60º fisiológicos y de forma muy eficaz alargar los aductores.  El tercer nivel es en general utilizado con bailarines y atletas y también en individuos que necesitan explorar al máximo el límite de extensibilidad de los aductores. También puede ser utilizado con pacientes comunes.  Durante la progresión, esté siempre atento al carácter homeopático y progresivo.  No acepte compensaciones.

Cuarto nivel:

El paciente se encuentra con las rodillas flexionadas y en rotación externa, y las piernas por debajo de la camilla y los pies en equino.  Este nivel es muy eficaz para el recto anterior y del tibial anterior y para todas las alteraciones morfológicas y síntomas provenientes del acortamiento de los mismos. En general, este nivel es utilizado después de la realización básica del 1º y 2º nivel.  Atención a las compensaciones.  Esto debido a la acción del psoas-iliaco en la creación de una hiperlordosis lumbar.  Esta compensación también es posible a través de la acción del recto anterior sobre los iliacos (inserción superior: EIAS).