La propiocepción en RPG. Prof. Klgo. Ph. Souchard

Por Philippe Souchard, creador del Método RPG http://www.rpg-souchard.com

Traducido por la Lic. Noemí Inés Portugal del boletín Francés Nº 52/1995

Los test al final de la sesión:

Cada vez que tratamos a un paciente limitado de sus movimientos, debemos chequear la amplitud antes y después de la sesión.

Esa persona que sufre del hombro puede separar los brazos hasta 90º. Aquella otra presenta una ciatalgia que no le permite inclinarse hacia delante o sólo hasta cierto nivel.

¿Los test comparativos que efectuamos al final de la sesión son concluyentes?. ¿El progreso corresponde a lo que nosotros atendimos teniendo en cuenta la evolución de la sesión?  Si no es el caso la integración dinámica es necesaria.

La frontera del dolor:

Cuando nuestro paciente no acepta con gracia los movimientos que estaban limitados al final de nuestra sesión de RPG, la integración es sistemáticamente indispensable.  Se tratan sujetos que no pueden todavía recuperar la totalidad de la amplitud fisiológica sin dolor.  Por ejemplo:  en una cervicalgia puede rotar la cabeza mejor, pero esta bloqueada por el sufrimiento a un cierto nivel de rotación.  En este caso perderemos mucho de la amplitud ganada entre dos sesiones, porque nuestro esquema corporal no contento de ser psicópata, como hemos visto, se sirve de mecanismos de defensa paranoicos.

En la vida cotidiana, estos van a bloquear automáticamente el movimiento antes de llegar a la frontera del dolor.  La rigidez se va a instalar.

Las integraciones dinámicas, definición:

Después de los criterios que establecimos, la integración se vuelve indispensable, ella deber responder a los siguientes imperativos:

  • Obtener el movimiento local puro con sensibilidad en un gesto global rápido e intencional.
  • Se debe recordar que ese movimiento se debe efectuar sin molestia y sin dolor.  El sistema nervioso automático no puede aceptar la menor agresión, es inútil buscar hacer un gesto más allá del umbral del dolor.
  • Esta definición nos hace abandonar el dominio del propioceptivo de inhibición, que es el nuestro durante la sesión de RPG, para entrar en el de la propiocepción de facilitación.

El objetivo:

El gesto global debe ser intencional. Para esto se debe pedir a nuestro paciente realizar el movimiento que le es difícil en una situación de la vida cotidiana:  inclinarse hacia delante, arquearse hacia atrás, agarrar un objeto, mirar en una dirección, etc.

Desde el comienzo conviene hacer comprender al paciente que el movimiento se debe hacer con la participación de la articulación que tiene el problema.

La información:

Sin la sensibilidad, ningún gesto preciso puede ser respetado de manera idéntica.  Obtener de nuestro paciente que sienta el movimiento en el lugar y a gusto es entonces una necesidad permanente.

Las ayudas:

Su cronología:

Antes de llevar el movimiento local puro a nivel automático, debemos aceptar un cierto número de paliativos provisorios.

En orden de importancia:

  • Hacerlo conciente
  • Observación en el espejo
  • La sensación del movimiento en la mano del paciente
  • La sensación del movimiento a través de la mano del terapeuta
  • Las compensaciones
  • La lentitud

Hacerlo conciente:

Utilizarlo todo el tiempo por todas las técnicas de aprendizaje es un punto de pasaje obligatorio a todo el ocultamiento automático.

El espejo:

Una de las mejores ayudas de la toma de conciencia es evidentemente la observación visual que el sujeto puede hacer gracias al espejo.

La mano del paciente:

Aún cuando el mismo aplique su propia mano a nivel de la articulación que presenta la restricción de la movilidad, él puede sentir objetivamente el movimiento a realizar.

La mano del terapeuta:

Ella permite, por su apoyo, poner en juego las sensibilidades del tacto superficial o profundo.

Las compensaciones:

Inevitables desde el comienzo del ejercicio, ellas dan al sujeto la posibilidad de continuar defendiendo la o las articulaciones dolorosas.

La lentitud:

Ella permite controlar concientemente el movimiento.

La progresión:

A medida que aumenta la repetición del ejercicio, es evidente que estas ayudas deben ser suprimidas progresivamente.  En todos los casos, los criterios que deben presidir a la progresión de la dificultad son:  la realización correcta del ejercicio, su percepción objetiva, la ausencia de dolor.  Es así que vamos a eliminar el espejo, remplazar la mano del paciente por la del RPGista, evitar las compensaciones y realizar el movimiento con una velocidad cada vez mayor.

Si la sesión de RPG que hemos realizado tiene la eficacia que esperábamos, esta progresión no debe exceder los cinco minutos.

La repetición personal:

Siempre es deseable, pero inútil si el paciente no puede repetir correctamente los ejercicios.  Debe asegurar previamente su capacidad personal de respetar perfectamente los movimientos y dar el tiempo necesario para tomar conciencia de ellos.