La escoliosis “idiopática” una tarea en equipo. Lic. Mario korell

Lic. Mario E. Korell
Kinesiólogo Fisiatra UBA


La escoliosis idiopática se plantea como una deformidad tridimensional que implica una deformación de la columna vertebral y la caja torácica. Con el tiempo termina afectando dichos eslabones óseos y produciendo una deformación intravertebral la cual se agrega a la deformación intervertebral preexistente1.

 

La escoliosis se presenta con distintos  grados de severidad y puede iniciarse en diferentes etapas de la  vida,  infancia, adolescencia  y  juventud.

 

Toda escoliosis genera una alteración biomecánica de la columna vertebral, que en ocasiones llega a ser altamente incapacitante en la etapa adulta, debido a los trastornos degenerativos y dolorosos que provoca.  Si bien parece que la prevalencia de lumbalgias en la población adulta con escoliosis no difiere a la población sin escoliosis2, la diferencia suele estar en la magnitud de los síntomas y en el grado de dificultad para el tratamiento de los mismos3; lo que lleva a pensar en el valor de la prevención en dichos pacientes.

 

Las alteraciones que genera ésta deformidad no se limitan al plano biomecánico, parece ser también un importante factor de riesgo para alteraciones psicosociales en el desarrollo del niño que termina afectando a su entorno familiar4 5. La incidencia de la escoliosis es aproximadamente del 4 al 5% en los escolares entre los 12 y los 14 años. Es conocida la importancia de la detección precoz y existen numerosos trabajos que hablan de la necesidad de la vigilancia del niño en edad escolar, ya que junto con un tratamiento interdisciplinario es la clave del éxito en el control y corrección de la escoliosis5 6 7 8.

 

Para la detección de signos de alerta puede utilizarse el estudio con fotografía digitalizada; esto permite el manejo de gran número de personas a evaluar, con las ventajas de un corto tiempo de exposición, la posibilidad de reevaluar en caso de duda y generar un archivo con el que se puedan establecer comparaciones intra e intersujeto.

 

El papel que juega la rehabilitación en materia de escoliosis es aún discutido y hasta incluso cuestionado, quizás por tal motivo vemos que para algunos profesionales de la Medicina tiene el mismo valor la natación, la práctica de gimnasia  y la rehabilitación kinésica.  En este aspecto los Kinesiólogos debemos asumir nuestra responsabilidad, pero también es necesario dejar en claro que en materia de rehabilitación no da lo mismo cualquier tratamiento.  Los resultados esperados en los tratamientos posturales como en cualquier otro tratamiento, son  directamente proporcionales al grado de especificidad que tiene la terapéutica administrada.  No basta con la aplicación de cualquier tratamiento de rehabilitación o de la puesta en marcha de una serie de ejercicios inespecíficos, que poco se diferencian entre un paciente y otro.

 

Desde este punto de vista la RPG  se presenta como un método terapéutico altamente específico para el abordaje de la patología postural y en especial de la escoliosis. Sus cualidades de individualidad y globalidad permiten abordar cada  caso en sus cuestiones más particulares; de esta manera se logra un tratamiento para cada paciente con escoliosis.

 

La Kinesiología debe ocupar un lugar en el proceso de detección, control y tratamiento de esta alteración tan compleja.  La RPG puede contribuir en gran medida con esta tarea, pero es necesario que exista una conciencia de trabajo en equipo.

 

Esta patología es desde el punto de vista terapéutico un gran desafío y como expresa Phillippe  Souchard en el comienzo de su reciente libro dedicado íntegramente a este tema, “El tratamiento de la escoliosis es un ejercicio de modestia, que reclama la colaboración de todos los profesionales”10.

 

Es imprescindible que para poder contribuir en tal sentido exista  un abordaje temprano del paciente y no como ocurre en la mayoría de los casos que toman contacto con el tratamiento cuando el desarrollo corporal a finalizado. Es necesario que la derivación sea precoz, o sea cuando la maduración esquelética todavía no se ha alcanzado.  Así,  junto con el tratamiento ortopédico -si fuese necesario-, podremos influir de una manera más determinante en el proceso de control y corrección de la curva.

 

Todavía es hace falta aportar mas información acerca de los alcances y aplicaciones de esta terapéutica; pero esto no se podrá lograr sin un mayor vínculo entre el Médico y el Kinesiólogo.  En la medida que logremos mejorar este aspecto fundamental, la información irá apareciendo y más importante será el beneficio para el paciente.

 


 

 

Artículo publicado en el Boletín N° 8 de la AARPG año 2002

Profesor del Método de RPG. mario@rpgl.org